En estas últimas semanas me di cuenta de que -cuando viajo en bondi- tengo una particular curiosidad por mirar los edificios y ver a la gente que tiene las ventanas abiertas y se les ve toda la casa. Me encanta. Me gusta ver como decoran sus hogares, como viven en su espacio. Como quiero que llegue mi momento.
Sí, estoy desesperada por vivir sola.
No, no quiero vivir más bajo el ala paternal.
Sí, quiero a mis viejos.
No, a veces no los aguanto.
Sí, soy feliz -la mayoría del tiempo-.
No, no me gusta mi presente.
Sí, puedo cambiarlo.
No, no sé como.
Sí, tengo predisposición.
No, no estoy segura.
Sí, tengo miedo.
¡Nadie me dijo que vivir era tan difícil! Quiero que venga MI guagua, mi bondi, como quieras llamarlo, sólo quiero que venga, montarme y dejar todo atrás; ser sólo mi vida y yo. Pero Camila, las cosas no son así en la vida, tenés que salir a buscar lo que querés. Sí, ya sé, gracias por el dato.
2 comentarios:
jajaj, gracias :)
y sobre lo que escribiste, ya hablamos, pero, que te quiero, últimamente no te lo dije, así que ahí va: te quiero amiguilla, a pesar de nuestras "peleítas".
muy buena síntesis sobre el día a día de la mente jovenadulta.
sé que no hay vuelta atrás con lo del café. tampoco tengo intención de que haya. me voy a dejar llevar por el snobismo cafetero y relajarme en mares de petróleo colombiano
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