"Mi mente se paralizó. Ninguna información llegaba a mi cabeza. Todo estaba estático, sin gravedad. Volví a mi misma y lo único que podía escuchar eran gritos de mis padres y de mi hermano, Pablo.
El estaba igual de desconcertado que yo. Papá había engañado a mamá, y se iban a divorciar. En esos momentos me di cuenta de un insignificante detalle. Pablo y yo habíamos heredado la personalidad testaruda de papá. El no se quería ir de casa. No quería entender que lo mejor iba a ser que se marchara. Mamá estaba destrozada.
Por minutos la discusión giró en torno a la partida de nuestro padre. De pronto Pablo se aferró instintivamente a las piernas de papá, y comenzó a gritar como un loco y a pegarle. Cuando por fin logramos separarlos con mamá, el llantó brotó de mis entrañas, cual volcán en erupción.
Pablo me llevó a mi habitación y comenzamos a hablar. Me dijo que el no estaba mal, que se imaginaba esto, pero que no podía vernos a mamá ni a mi así. El no iba a permitir que sufriéramos de esa manera.
Los días siguientes fueron raros. Papa se había ido con su madre, y Pablo y yo estábamos ayudando a mamá a salir de esta situación. Por primera vez en mis veinte años me di cuenta del hermano que tengo, al cual no cambiaría por nada ni por nadie.
CHB
27/07/2008
27/07/2008
"Te siento tan distante y tan cerca a la vez
Descrifrando tu silencio.
Entonces me imagino dentro de tu piel
Pero pierdo en el intento..."
