29.11.08

Tic - Tac

Jueves. Cuatro de la tarde. Cuarenta grados de temperatura. No hay Luz. Genial.
Qué buen momento para escribir, pero ¡oh! otros deberes estudiantiles me llaman (QUIERO VACACIONES). Estudio va, estudio viene.. mp4, Las pastillas, flashback de toooodo el año, sonrisa, nostalgia, tristeza, etc.
Oscurece. Nueve de la noche. Se prende la lamparita a querosén y a cenar como en la era de piedra. (Cómo se acostumbra uno a los lujos del capitalismo). Cacerolazo a lo Recoleta y una "fogata" reclamando.. ¿reclamando qué? ¿cinco horas sin luz? CAPITALISTAAAAAAAAAAS. Una excelente post-mesa con cartas, linterna y una madre que sabe más juegos que el Mago Black (!).
Doce de la noche. Camión (que hace un ruido in-so-por-ta-ble) de cincuenta metros más o menos. Trae consigo el milagro para los que necesitan del aire acondicionado (inclúyome). Altibajo altibajo porque un camión no puede abastecer a un barrio (básico). Media hora más tarde la cosa se estabiliza y se dispone un colchon en el medio del living debajo del ventilador de techo. Sueño (fresquito) con el agradable ruido del camión de fondo.
Verano Verano. ¡Llegó!

20.11.08

Tras tus pies

[flashback al 17 de noviembre]

Hoy es 17/11. Hace bastante vengo maquinando textos en la cabeza sobre episodios que adornan mi cotidianeidad, pero algo llamado colegio me limita bastante. Viajé a Mardel, traje conmigo fotos y anécdotas. Fue, creo, la primera vez que quería ir; necesitaba salir de toda esta mierda.

Con mis viejos estábamos saliendo de una estación de servicio, cuando un camión paró para alcanzar a un hombre que hacía dedo. El tipo corría con una cara de felicidad para alcanzar al camión que hasta a mi me hizo feliz (ilusa). Me hizo acordar a mi aldea, donde eso era algo más que común. Quizás mi sonrisa equivalía a nostalgia y necesidad de volver.
Mardel estuvo bueno, sentí que fue un viaje productivo. Después de tanta felicidad tenía que volver a la normalidad llamada "Buenos Aires" y los respectivos ataques de concha de la gente, mayoritariamente cercana a mi. Conchas van, conchas vienen y mi cerebro divaga por los cielos quesísticos y pollísticos, pero esta vez sin bajón.
Esto parece un diario de viaje, creanme que ese no es el propósito. Es, más que nada, un resumen de lo que me pasó luego del fin del mundo en mis sueños. El señor quejajá sigue en su mundo caradesapero (wtf?) y fiestero (que adjetivos tan bizarros, who cares).
No tengo la más minima gana de ver un vector en un sistema de ejes cartesianos, ni ponerme más nerviosa por la prueba de salud y física, asi que gasto tinta. Quiero terminar, aprobar, irme de vacaciones y mandar a todos a la mierda, incluído el señor pollo.
Quiero tantas cosas.. las cosas bien, tu casa bien, los chicos bien.. pasame con el tío.
- Hola?
- Basta de narrarme tu vida, Camila, ¡CHAU!.



[hoy]

Holaquetal. Hoy terminé el colegio (normal, ahora viene diciembre señores). Recién ahorita puedo sentarme y desahogar todo lo no-desahogado durante este tiempo. Reviví a "fletero y yo", la historia que comencé a principios de este año. Me di cuenta de una sola cosa: que pendeja de mierda. Son esas cosas que uno dice: ¡¿como pude haber hecho esto?!. Pero rescasto un párrafo que me encanta (modestia aparte):

" [...] Wow. Hace casi un año que abandoné esta escritura. Y el único deseo que me hace terminar esta historia es demostrarme a mi misma que mi opinión y mi modo de pensar para con el han cambiado mucho. Creo que toda esta parodia es innecesaria. O sea, yo tengo mi vida, el la suya, fue algo pasajero, algo ligero, algo que el viento se llevo. Mi cabeza no logra entender como mi corazón pudo tomarse tan a pecho esta situación. Listo. Ya está. Ya fue. En fin. Ahora leo esto y me río, mucho. Es algo para reírse, solo para reírse y decir: que vueltas que da la vida, loco."
No sé. Me di cuenta de que la gente si madura en muy poco tiempo, y a veces a pasos agigantados. Este texto se ha convertido también en una devolución de todo lo que sucedió a lo largo de tan solo casi diez meses. Y, otra vez, sólo tengo una cosa para decir: QUÉ BUEN AÑO, LOCO.