20.11.08

Tras tus pies

[flashback al 17 de noviembre]

Hoy es 17/11. Hace bastante vengo maquinando textos en la cabeza sobre episodios que adornan mi cotidianeidad, pero algo llamado colegio me limita bastante. Viajé a Mardel, traje conmigo fotos y anécdotas. Fue, creo, la primera vez que quería ir; necesitaba salir de toda esta mierda.

Con mis viejos estábamos saliendo de una estación de servicio, cuando un camión paró para alcanzar a un hombre que hacía dedo. El tipo corría con una cara de felicidad para alcanzar al camión que hasta a mi me hizo feliz (ilusa). Me hizo acordar a mi aldea, donde eso era algo más que común. Quizás mi sonrisa equivalía a nostalgia y necesidad de volver.
Mardel estuvo bueno, sentí que fue un viaje productivo. Después de tanta felicidad tenía que volver a la normalidad llamada "Buenos Aires" y los respectivos ataques de concha de la gente, mayoritariamente cercana a mi. Conchas van, conchas vienen y mi cerebro divaga por los cielos quesísticos y pollísticos, pero esta vez sin bajón.
Esto parece un diario de viaje, creanme que ese no es el propósito. Es, más que nada, un resumen de lo que me pasó luego del fin del mundo en mis sueños. El señor quejajá sigue en su mundo caradesapero (wtf?) y fiestero (que adjetivos tan bizarros, who cares).
No tengo la más minima gana de ver un vector en un sistema de ejes cartesianos, ni ponerme más nerviosa por la prueba de salud y física, asi que gasto tinta. Quiero terminar, aprobar, irme de vacaciones y mandar a todos a la mierda, incluído el señor pollo.
Quiero tantas cosas.. las cosas bien, tu casa bien, los chicos bien.. pasame con el tío.
- Hola?
- Basta de narrarme tu vida, Camila, ¡CHAU!.



[hoy]

Holaquetal. Hoy terminé el colegio (normal, ahora viene diciembre señores). Recién ahorita puedo sentarme y desahogar todo lo no-desahogado durante este tiempo. Reviví a "fletero y yo", la historia que comencé a principios de este año. Me di cuenta de una sola cosa: que pendeja de mierda. Son esas cosas que uno dice: ¡¿como pude haber hecho esto?!. Pero rescasto un párrafo que me encanta (modestia aparte):

" [...] Wow. Hace casi un año que abandoné esta escritura. Y el único deseo que me hace terminar esta historia es demostrarme a mi misma que mi opinión y mi modo de pensar para con el han cambiado mucho. Creo que toda esta parodia es innecesaria. O sea, yo tengo mi vida, el la suya, fue algo pasajero, algo ligero, algo que el viento se llevo. Mi cabeza no logra entender como mi corazón pudo tomarse tan a pecho esta situación. Listo. Ya está. Ya fue. En fin. Ahora leo esto y me río, mucho. Es algo para reírse, solo para reírse y decir: que vueltas que da la vida, loco."
No sé. Me di cuenta de que la gente si madura en muy poco tiempo, y a veces a pasos agigantados. Este texto se ha convertido también en una devolución de todo lo que sucedió a lo largo de tan solo casi diez meses. Y, otra vez, sólo tengo una cosa para decir: QUÉ BUEN AÑO, LOCO.

3 comentarios:

candombe dijo...

17/11: Diario de motocicleta
A leer el resto


(parentesis estúpido e innecesario: en 'verificación de la palabra' me apareció plogatin lo cual suena (mucho) a pro-gatin y termino pensando que tu blog es prosomodi)

candombe dijo...

"Qué buen año, loco"
Yo te digo: Qué loco año!


(parentesis estúpido e innecesario parte dos: Las verificaciones de palabra tienen algo acá eh, me están haciendo reir, ahora me apareció wanabi (y me acuerdo del video de youtube de los dos chabones cantandola))

Fiore Muñoz. dijo...

Los textos crecen con nosotros. Y nos lo hacen notar.