El otro día recordaba que hace un par de años -para ser más exactos en Enero de 2007- estaba con mi prima en mi islita y fuimos a la casa de una compañera a buscar algo -no recuerdo bien-. Eso no es lo importante. La esencia de este episodio fue que esa compañera se refirió a mi como "la argentinita". ¡LA ARGENTINITA! Extranjera en mi propio país, já. Bueno, a cualquiera se le escapa. Lo que a mí no se me escapa, es que, acá en Buenos Aires, Argentina, América del Sur, soy la cubana, cuban, entre otros.
Me encuentro en un limbo, no hay dudas. En un l i m b o, con todas y cada una de las letras. Buen progreso para diez años. Si fuese otro día, esta situación me hubiese cebado un poco. Pero, resulta que hoy, presente, no es así. Hoy no me molesta estar en ese limbo; es más, estoy empezando a disfrutarlo y a sacarle el jugo. Así que, vamos, que ¡la luz de alante es la que alumbra!
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