23.8.08

Roxanne

Dedicado al ser que le da
color a la rutina monótona.
Para tí, essentia.



“Nuevo mensaje de texto recibido” Tan pocas palabras (y en tan poco tiempo) le dan un giro drástico al momento. Fue un adiós a aquella aventura existente desde hace no mucho. La opresión cerró toda salida a la libertad, al pensamiento. En ese instante sus ojos se cerraron -sin saberlo- para siempre, para no volver a mirar(me). En ella surgía la duda de si esto era más de lo mismo, pero algo le decía que no. Había algo nuevo; más motivos, quizás. Un flash back recorría su mente mientras una lágrima se escapaba de esos ojos que tanto habían visto. Acto seguido los esfuerzos por comprender eran en vano: no había justificación, solo fin.
Creyó que lo mejor sería cerrar los ojos, tal como el lo había hecho. Pero no quería, no podía. La historia se repetía, pero en esta oportunidad, ahora, eran más que suficientes los motivos para querer desaparecer y volar a su utopía, otra vez. Y así lo hizo. Nunca más se vieron los rostros, salvo en su imaginación. Ella vivió por el resto de sus días con la incertidumbre respecto a su amor, preguntándose que estaría haciendo, si él la recordaba como ella lo hacía.
Murió, sin saberlo.

1 comentario:

Mariana dijo...

Roxanne, you don't have to wear that dress tonight.

Es hermoso que alguien te regale o dedique sus palabras. Esas que salen de lo más propio de uno: los pensamientos.
El texto me gusto mucho. Siento que cada cosa que escribís tiene un progreso y una madurez mayor. (La última frase me impactó bastante... tal vez eso quisite generar).
Te amo Camila.