26.6.10

Fenómenos naturales

Imaginó a las personas que la rodeaban como un abrigo.. un abrigo que la protegía de esa fría realidad que ella detestaba. Imaginó mal.
El abrigo se fue deshilachando poco a poco, dejándola sola, a la intemperie, desnuda. Se enfermó, se mojó, lloró, calmó. Ahora está en el ojo del huracán. El silencio la rodea, todo está quieto. Sabe que con un paso de más que dé será arrastrada a la tormenta y no podrá volver.
Sigue quieta, observando.

1 comentario:

Mariana dijo...

re bonito eso cam.
hola yo puedo ser un chaleco siquerés.