Llegó al gran parque.
Allí no había rejas.
Disfrutó de algo pensando que ese algo se llamaba libertad.
Se incertó en el juego, formó parte de el, salió, volvió.
Maduró.
Entendió.
No quiso más.

Quiero eso -dijo-.
2 comentarios:
Me encanta,
sí
me encanta.
(Hasta el capitalismo se apropió de esa frase!)
Paralelismodos.
Ay, hermosísimo, camilí.
De todos tus textos, este es mi preferido.
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