El vicio -y valga la redundancia- del 'circulo vicioso'. La adicción que causa, la apoplejía que impide salir de él. La esperanza, escondida en algún rincón, de que en la vasta sociedad habiten seres que no hayan mordido la manzana, o si, pero que lograran salir de su daño ilesos. A ellos, alabada minoría, les pido me enseñen; a no caer en la tentación. A no vender mi alma al diablo, y a los males que en él habitan. A no crear juicios, y a no ser parte de ellos.
Me encuentro frente al abismo; frente a la espada y la pared. Me encuentro en enredadas situaciones e inmanejables decisiones. Me encuentro en un pozo del cual no puedo salir, ¿o acaso si?. Ya la duda no me deja recordar, me impide pensar en frío, me impide ser audaz. Y me cuestiono si mi memoria y mi enseñanza en estos casos sirve de algo; deduzco que si. Aquí es, entonces, donde comienza el proceso de acción, de movimiento. El proceso de sacrificar algunas cosas, a cambio de otras. El proceso de definirme a mi misma, a lo que me rodea. El comienzo de algo nuevo, quizás, o no. Demasiadas veces vivo la misma película; y tarde me percato de ello. Más mi distracción y mi imaginación crean una ceguera en mi difícil de abandonar. Supongo que algún día las muñecas quedarán guardadas en un cajón, y sabré verdaderamente el significado del sufrimiento, de la angustia. Esto es sólo un simulacro; una preparación previa a un hecho, y no precisamente a uno benigno.
Claro está que más simulacros me hacen falta; claro está que necesito fortalecerme más. Infinidad de piedras aparecen en mi camino. Muchas ya las conozco, otras no tanto, y otras nunca las vi; y me tropiezo con ellas al instante. Los dilemas de levantarse y andar en estos casos no sirve de mucho, o no se aprovecharlo. Pero mi perseverancia me recuerda que por algo estoy donde estoy, que por algo pasan todas estas cosas, y que por algo debo seguir adelante; luchando contra las tormentas que se me avecinen. Una sonrisa se dibuja en mi rostro, y emprendo la lucha, mi lucha.
2 comentarios:
Camila sin duda amo este texto, y sin duda entiendo de donde proviene. Da la casualidad que hoy escribí algo relacionado con el fruto prohibido, o vulgarmente, la manzana roja...
Te amo y te extraño pequeña escritora.
(omitan mi bizarro blog de hace muchos años)
'si, no se, llegué a un lugar raro del que no podía salir' hobbit dixit.
Ojalá entiendas.
Te amo.
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