23.7.08

Acierto

Oído municipal. Libro de quejas para la sociedad. Cada ser compuesto por una anatomía, sentimientos, emociones y demás requiere una limpieza cada cierto tiempo de las cosas que tiene guardadas en su interior..
..buenas o malas.
Básico y casi innombrable el hecho de que esas “cosas” que se van a decir para vaciar el alma, necesitan un recibidor, o un consejero, dependiendo de la situación. Y nuevamente básico e innombrable que esos seres que reciban los discursos sentimentales, sean personas cercanas a uno, en las cuales se pueda confiar, confiar hasta lo más preciado, confiar hasta la vida.
He aquí lo que no es ni básico, y menos innombrable: la falla. La falla relacionada a la confesión, a la confianza. La falla que ocurre, y que es incomprensible para ambas partes, o para la parte que confió en este ser, y que luego, este ser le falló. Surge la conocida pelea, discusión, distanciamiento, en fin. Seguido a nuestra conocida amiga pelea, viene nuestra otra conocida amiga justificación. Pero me pregunto: ¿son pelea y justificación tales amigas, que en ellas si podemos confiar? ¿O acaso también por el hecho de que están relacionadas a la otra falla no podemos confiar en ellas? Mas no recibirían el concepto de “amigas” ¿o las llamamos amigas porque de tantas veces que lidiamos con ellas ya las conocemos más que a cualquiera?
Pero si lidiamos con ellas tantas veces, podemos llegar a la conclusión de que algo anda mal; de que la falla que recibimos se debe a un hecho ocurrido de nuestro desagrado. Este hecho de desagrado nos provoca, en muchos casos, angustia; angustia que irá al acumulador de sentimientos, y que, dentro de un tiempo, necesitará salir y respirar. Dará su respiro convertida en grito; grito de dolor, de furia, o por qué no de decepción. Dará su respiro camuflada en un desencadenamiento de debates, intentos por encontrar soluciones, intentos de comprender ciertas actitudes; intentos en vano.

Nuevamente angustia, más angustia. Nuevamente, cual círculo vicioso. Entonces no es nuevamente: los errores se repiten, y no se aprende de ellos. Quizás una ceguera provocadora de fantasías inútiles conlleva a la repetición de estos errores. Ahora ¿cómo se puede salir de ella? ¿Cometiendo errores? ¿Los mismos errores? Errores. ¿Cuándo vienen los aciertos? ¿Es un acierto reconocer que hay errores? Acierto.

1 comentario:

candombe dijo...

you thinkin' so complicated.

Con errores y aciertos pero viví los momentos.
Con pasos atrás y adelante.. pero seguí caminando.