29.11.10

Descontrol

no paro de soñar(lo).

14.11.10

La Parabellum del buen psicópata

La habitación de Carolina servía de escenario. Había dos baterías: la azul de Nazareno y la beige de Carolina; ambas estaban enfrentadas. Iba a tocar con ellos Mariano. También estaban ahí Juana y Mara.. apoyándolos quizás. Comenzaron. El primer minuto fue un desastre, no podían arrancar bien. Luego de varios intentos lo lograron y todo se dio con tanta fluidez que no parecía real. Las cuerdas de la guitarra empezaron a vibrar. Los platillos explotaron. Los sonidos eran perfectos. Nazareno la miraba a Carolina sorprendido, y a la vez deslumbrado. No podía creer que una chica tocara tan bien aquel instrumento y a la vez lo disfrutara tanto como si lo hiciese de toda la vida. Y ella, por supuesto, estallaba de la excitación por la expresión de Nazareno. Nada más se podía pedir. Terminaron de tocar y el público (?!) se avalanzó sobre el escenario para compartir la alegría. Carolina bajó a buscar agua para Juana y Mara -seguía sin entender que hacían ahí y cuáles eran sus funciones, pero estaba contenta de tenerlas consigo-. Se volvieron a reunir los cinco en la habitación de Carolina a charlar. Todo estaba en perfecto estado, pero Carolina sabía que algo no cerraba. Había algo que no tenía sentido, que estaba fuera de lugar.

Abrió los ojos. 10:20 am del Domingo 14 de noviembre de 2010.

4.11.10

Guess what?

Pensaste que todo se solucionaba fantaseando. Desde hace muuuuchos años tenés la firme idea de que si soñabas despierta y te imaginabas todo, como en una película, se iba a cumplir. La vida te ha ido demostrando que no, y aún así seguís sin aprender. No tenés retorno. Justo ahora es que te empezás a dar cuenta de que estás en la vida real, de que hay que moverse para conseguir lo que uno quiere. Comenzá a acomodar fichas, activá, ¡mo ve te!. Porque te estás alejando cada vez más de lo que realmente sos, y de eso sí que cuesta salir.

31.10.10


Me tenés la mente ocupada, nene. Y no sé si eso me gusta o me desagrada.
Lo que si sé es que lo demás es nada al lado tuyo. Si de esa manera me hacés bien, seguí, por favor.


29.10.10

Polvo en el viento

Los cuerpos me pasan por delante y no hago nada, no siento nada. Los segundos pasan y me quedo quieta. El ruido me rodea y no me doy cuenta. No estoy.
Se abren las dos puertas y salgo junto al montón; ví pasar mi vida en un segundo, nada va a cambiar. Nada me mueve, me entusiasma, me llama. No logro entender la v i d a y me ofusco, me trabo. Soy nada dentro de este monstruo, de este gran aparato. Y voy a morir siendo nada.
Porque del polvo venimos y hacia el polvo vamos.